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Llega el fin de semana y abrís la heladera para hacer recuento de todas esas sobras que han quedado de tus comidas y cenas de la semana. Un poco de pollo por aquí, un poco de fideo por allá y media zanahoria con un cuarto de cebolla más medio tomate. Y no decir nada de ese trozo de queso al fondo del estante que se está empezando a poner bastante duro.  Que solución les damos … ¿A la basura? ¡Alto ahí! Antes de levantar el teléfono para pedir más comida, descubrí cómo usar todas esas sobras para comer rico.



Seguro que ya has oído hablar de la “cocina de aprovechamiento”. Se trata, precisamente, de sacar provecho a todo aquello que forma parte del producto, hasta los huesos y las pieles. Así puedes disfrutar de un menú más completo, aprovechando los nutrientes que también se encuentran en esas partes del alimento que, en teoría, jamás nos comeríamos. ¿Preparado para entrar en el mundo de las sobras?

Caldos y sopas

La próxima vez que vayas al supermercado a comprar el pescado y la carne pedí las piezas enteras. ¿Por qué? Sale mucho más económico que los trozos ya cortados y envasados. Además, podés aprovechar los huesos y las espinas para hacer un delicioso caldo que servirá de base para cualquiera de tus guisos, sumando sabor. El cascarón del pollo con esas verduras que se estaban poniendo muy feas se convertirán en exquisitas sopas.




Croquetas, albóndigas y empanadas

Todo un clásico. ¿Quedan unos pedacitos de carne que nadie quiere? La magia del hojaldre y la bechamel hacen que casi cualquier alimento pueda ser un aperitivo irresistible tanto para mayores como para los más pequeños de la casa. Mientras que las croquetas y albóndigas agradecen más ese toque de carne o pescado, las empanadas rellenas de verdura mezcladas con carne de pollo, vaca o pescado son un verdadero manjar.

Que rica tortilla

No sabes que hacer con esos cuarto de verduras que han quedado?  Entonces cortalas en trozos pequeños, condimenta a gusto, hierva por unos minutos y luego, mezcle todo con unos huevos, sal y queso que haya sobrado. El resultado final será una rica tortilla.

Salsas espectaculares

Esos trocitos de queso que ya no quiere nadie o los restos de las conservas de pescado pueden convertirse en una salsa deliciosa. Prueba a aliñar esa rica hamburguesa con un queso cremoso o pica el atún o los mejillones y mezclalos con tomate y huevo duro para acompañarlos

 

Nunca tires el arroz o el fideo.

Casi siempre se miden mal las proporciones del arroz o fideo y hacemos de más. Ni se te ocurra tirarlo. Aprovecha condimentándolo a gusto, luego le agregas un poco de harina y un par de huevos para hacer unas deliciosas torrejitas.




¿Y los postres?

Las frutas demasiado maduras o los yogures que están a punto de vencer ya no serán un problema para ti. Prepárate un delicioso batido para tu media mañana o tu merienda. Las compotas o mermeladas caseras también son otra excelente opción. También puedes rellenar bizcochos y tartas con frutilla, inclusive con dulce de zapallo,  o darle un toque muy esponjoso con un poco de yogur. Atrévete a mezclar e innovar.

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